<< Las pasiones humanas son un misterio: quienes se dejan arrastrar por ellas no pueden explicárselas y quienes no las han vivido no pueden comprenderlas. Hay seres humanos que se juegan la vida por subir a una montaña. Nadie, ni siquiera ellos, pueden explicar realmente por qué . . .>>

La historia interminable, Michael Ende

sábado, 2 de noviembre de 2019

RABO DE ASNO





PARADA LA VIECHA - BRAÑA DEL TEXEDAL - EL TEXEDAL - RABO DE ASNO - COLLADO LA GOBIA - VEIGA LA PENA - PARADA LA VIECHA  
La ruta que hoy proponemos para ascender al Rabo de Asno, parte de Parada la Viecha. Esta aldea, pertenece al concejo de Cangas del Narcea y para llegar hasta ella, hay que tomar el desvío a Onon, en el km. 46 de la carretera AS - 15 entre Oviedo y Cangas del Narcea. Llegados a Onon, (5,5 km.) la carretera se bifurca y hay que seguir el ramal que se abre a dcha, hacia Tainas y Parada la Viecha, donde finaliza el asfalto, tras recorrer otros 15 km de estrecha y sinuosa carretera.
Solo, por el paraje que encontramos, merece la pena hacer el recorrido, aunque solo sea por dar un paseo en coche.
Hay algún tramo, donde la vegetación ciega el camino, por tanto no es aconsejable realizar esta ruta una vez avanzada la primavera, verano y primera parte del otoño, cuando la vegetación aun  está muy viva. 

Parada la Viecha, está situada a 950 m. de altitud, en la ladera SE del pico Comañil, en el valle de Junqueras. En 2017 había abiertas una decena de casas, con una población de algo más de 30 vecinos.

Aparcamos al final del pueblo, donde se acaba el asfalto.

Allí, hay una fuente y se abren tres pistas de tierra, cogeremos la que parte en llano, por debajo de la fuente.

Vista atrás

La pista, va adentrándose en el valle de Xunqueras, entre prados y algún roble que bordea el camino, al otro lado del valle, vemos que las hayas, comienzan a tomar el color característico del otoño.

Cuando llevamos recorridos algo más de 1,5 km, dejaremos la pista principal, siguiendo otra a la derecha menos marcada, ¡ojo! un centenar de metros antes, hay otro desvío a dcha que debemos evitar.

Una vez en el desvío señalado, la pista desciende en busca del río Xunqueras.

Pasamos sobre el río Junqueras, por un precario puente de madera, en el que cuesta mantener la estabilidad, a causa de la humedad de los troncos sumamente resbaladizos

Tras pasar el río, se reanuda la buena senda, internándonos en el hayedo y ganando altitud de forma acusada, por la Chomba Bueirus.



Despreciamos un par de desvíos a izda y dcha antes de alcanzar la Braña Burramíl.


Braña Burramíl, el sendero continua, por encima de una cabaña de bloque y un buen prado alargado a continuación.

En este tramo, el sendero está algo tomado por la maleza, pero se pasa sin demasiado problema.


Cruzamos el arroyo Burramíl, pasando a la otra vertiente.


El claro sendero, continua en cómodo ascenso hacia la collada de Las Estacas.


Al llegar al collado de Las Estacas, dejamos atrás el hayedo y lo que, hasta ahora era un amplio y claro sendero ,se convierte en un minúsculo rastro a seguir entre piornos, helechos y artos.

Este tramo, nos llevó bastante trabajo, pues el matorral, cegó por completo el camino. Es una pena, que no se recupere este tramo de camino, pues el resto está en un estado bastante aceptable.

Tenemos que remontar, toda la loma de Las Estacas, que separa, los valle de Burramíl y Texedal y  al llegar al final, entra en el valle de Texedal.

Valle del Texedal.

Vista atrás.

Al fin, alcanzamos el hayedo y recuperamos en buen sendero.

Faltan palabras para describir la belleza de este paraje, sin duda lo más bonito del recorrido.

Poco a poco, vamos acercándonos al arroyo de Texedal, que nos servirá de guía, siguiéndolo por el margen dcho, hasta alcanzar la braña de Texedal.


Entremezclados con las hayas, iremos encontrando ejemplares de carrascos (acebos) y serbales.

Arroyo del Texedal.


Mata de carrascos.

Avanzado el camino, el sendero apenas es evidente, pero básicamente, solo tenemos que seguir el curso del arroyo, sorteando las numerosas llamargas, que iremos encontrando a nuestro paso.



Tras 2,30 horas de recorrido, alcanzamos la Braña Texeidal (1420 m.).


Dudamos, entre crestería que cierra el valle por la izda y continuar por ella, hasta la cumbre, o seguir el plan inicial, siguiendo por la riega del valle, ante el temor de que esté cerrada de vegetación como la zona de Las Estacas, pero al final, optamos por seguir el plan previsto.


En la amplia campera, apenas quedan vestigios de cabañas, salvo una situada a la dcha de la campera, semi-escondida entre los piornos.

Vista atrás


Ejemplar de Serbal

Pasamos algún tramo corto, invadido por la maleza, pero nada en comparación, con el tramo de Las Estacas.


Chaguna la Cherba, subimos un poco por la ladera, situada a su izda, para contemplarla y continuamos el ascenso por la dcha de la Chaguna, hacia la cumbre del Rabo de Asno, que ya tenemos a la vista. A partir de aquí, salvo por el desnivel, el terreno está tapizado de brezo bajo y arandaneras, que irán perdiendo intensidad según nos acercamos a la cumbre.

Vista atrás.

Vista atrás.

Chaguna Negra.

Chaguna la Cherba.


Chaguna de Texedal.

Alcanzamos la arista a la dcha de la cumbre.

Rabo de Asno, también denominado con los nombres de: El Santo y Picu el Castichu 1890 m.

En la cumbre, sopla un fuerte viento del SO, bastante molesto, que no nos dejará disfrutar un buen rato de las vistas, una pena ,porque son bastante amplias sobre la geografía astur.

A golpe de zoom, podemos ver la localidad de Tineo...

Incluso llegamos a distinguir, las cumbres más importantes del Cornión y los Urrieles.





Tras la sesión de fotos, seguimos el sendero (GR 203), a través del cordal hacia el collado de Gobia.

Valle de la Mesta, con Cibea al fondo, a la izda el Cueto Arbás, el dos mil, más occidental de la cordillera cantábrica.

Vista atrás.


Collado y Chaguna Gobia, en el collado abandonaremos el GR y  bajaremos a la izda, por la valle de Gobia, hacia el valle y braña  de Xunqueras.

Valle de Gobia.

Hay algún tramo de piornos, pero se esquivan con facilidad, el sendero baja siempre por la dcha de la riega.


El último tercio de descenso, lo haremos por un bosque de hayas y tras varias revueltas, nos depositará en la braña de Xunqueras.



Braña Xunqueras, sólo quedan numerosos restos, de lo que en otro tiempo, debió ser una esplendorosa braña.

Desde la braña, regresaremos a Parada, por la pista que le da servicio.
Vista atrás.

Al poco de dejar atrás la braña de Xunqueras, la pista desciende entre hayas, en un par de revueltas hacia la Veiga la Pena, sin entrar en la Veiga, retrocedemos por el hayedo, en busca del río, para descubrir, uno de sus tesoros más recónditos, la Cascada de Xunqueras.


Cascada Xunqueras.

El río, se precipita unos 25 o 30 metros, flanqueado el estrecho tajo, por verticales  paredes calizas.

Un lugar mágico, que merece la pena visitar, ya que apenas hay que desviarse unos 100 m. de la pista.

Sin apenas ganar desnivel, salimos a la Veiga la Pena.

Algo más adelante la pista, atraviesa la braña Braña del Frade, con una cabaña situada en la margen izda del río.

Vista atrás

Los serbales, desnudos de hojas, están cargados de frutos hasta los topes.


Restos del refugio de caza de los Herrero.


Desnivel de subida acumulado: 1182 m aprox.
Distancia recorrida: 19 km.
Tiempo empleado: 8,30 horas

Realizada el  26 - 10 - 2019
Componentes: Amparo y Manuel 

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